Este salteado de garbanzos en una sola sartén ofrece muchísimo sabor con muy poco trabajo: los garbanzos se doran en aceite de oliva con ajo, pimentón ahumado y comino hasta que quedan ligeramente crujientes en los bordes, y luego se realzan con ralladura y jugo de limón. Un toque rápido de pasta de tomate aporta profundidad y umami, mientras que un chorrito de caldo liga todo en una salsa brillante y ligera que se adhiere a cada garbanzo. La espinaca fresca se integra al final y se marchita en minutos, convirtiendo la sartén en una comida completa, vegetal y rápida. Se termina con feta desmenuzada para una cremosidad salada y hierbas frescas para dar frescura. Sírvelo como plato principal entre semana con pan pita caliente, sobre arroz o cuscús, o junto a verduras asadas. Es naturalmente rico en proteína y fibra, fácil de adaptar (hazlo vegano sustituyendo la feta por una alternativa vegetal), y las sobras se recalientan de maravilla para bowls de almuerzo. Ajusta el picante con hojuelas de chile, añade más limón para un toque cítrico o incorpora aceitunas para un matiz salino.