Pollo Cremoso al Limón y Ajo con Espinacas
dic 27
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Esta receta presenta pechugas de pollo jugosas cocidas en una salsa cremosa de limón y ajo, y terminadas con espinacas frescas para una comida saludable y sabrosa. La salsa mezcla cítricos, ajo aromático y parmesano, mientras que las espinacas aportan color y nutrición. Ideal para una cena rápida o para agasajar invitados, combina bien con pasta, arroz o verduras.
El Pollo Cremoso al Limón y Ajo con Espinacas es un plato principal delicioso que combina pechugas de pollo jugosas con el sabor vibrante del limón, el toque aromático del ajo y la frescura terrosa de las espinacas. El pollo se sella perfectamente y luego se cocina a fuego lento en una salsa cremosa hecha con nata, queso parmesano y un delicado toque de ralladura de limón. Las espinacas baby se agregan al final, marchitándose justo lo necesario para mantener su color verde vivo y aportando un toque nutritivo al plato. Esta receta es reconfortante y lo suficientemente rápida para una cena entre semana, pero tan elegante como para una ocasión especial. Sírvela con pasta, arroz o puré de patatas para aprovechar toda la salsa. En cada bocado disfrutarás del equilibrio de sabores ácidos, sabrosos y cremosos que hacen este plato inolvidable. Sigue las instrucciones paso a paso para obtener resultados de calidad de restaurante en casa.
Ingredientes
- Pechugas de pollo — 2 grandes (aprox. 400g cada una)
- Espinacas frescas — 150g
- Limón (ralladura y jugo) — 1 grande
- Dientes de ajo — 3, picados
- Nata para montar (crema de leche) — 180ml (3/4 taza)
- Queso parmesano rallado — 40g (1/3 taza)
- Aceite de oliva — 2 cucharadas
- Mantequilla — 1 cucharada
- Caldo de pollo — 120ml (1/2 taza)
- Sal — al gusto
- Pimienta negra — al gusto
- Pimienta roja en hojuelas (opcional) — 1/4 cucharadita
- Maicena (opcional, para espesar) — 1 cucharadita
Direcciones
1. Aplana las pechugas de pollo para que tengan un grosor parejo. Sazona ambos lados con sal y pimienta negra.
2. Calienta el aceite de oliva y la mantequilla en una sartén grande a fuego medio-alto. Añade las pechugas y dóralas 4–5 minutos por lado, hasta que estén doradas y bien cocidas. Retira y reserva.
3. En la misma sartén, agrega el ajo picado y sofríe 30 segundos hasta que esté fragante.
4. Desglasa la sartén con el caldo de pollo, removiendo los restos del fondo.
5. Añade la nata, la ralladura y jugo de limón, el queso parmesano y las hojuelas de pimienta roja. Mezcla hasta que el queso se derrita.
6. Disuelve la maicena en una cucharada de agua (opcional) y añade a la salsa si deseas más espesor.
7. Devuelve el pollo a la sartén y cocina 2–3 minutos más en la salsa.
8. Incorpora las espinacas frescas y revuelve hasta que se marchiten, unos 1–2 minutos.
9. Prueba y ajusta de sal si es necesario. Sirve caliente acompañado de tu guarnición preferida.