Burma es una pastelería dulce tradicional que se disfruta en muchos países de Oriente Medio y el Mediterráneo. Se elabora enrollando finas capas de masa de hojaldre y rellenándolas con una mezcla de nueces picadas finamente, como nueces o pistachos, endulzada con un almíbar fragante. Las capas se enrollan en forma cilíndrica y se hornean hasta que estén doradas y crujientes. El paso final implica remojar las pastas recién horneadas en un almíbar hecho con azúcar, agua y un toque de jugo de limón o agua de rosas. El almíbar agrega dulzura y humedad a la burma, convirtiéndola en un delicioso placer para saborear. Sirve la burma como un postre delicioso o acompáñala con una taza de té o café para disfrutar de un indulgente momento.