El shakshuka es un plato tradicional originario del norte de África y el Medio Oriente que consiste en huevos escalfados en una salsa de tomate y pimientos picante y llena de sabor. Es una comida reconfortante y abundante que a menudo se disfruta en el desayuno, brunch o incluso en la cena. La salsa se cocina a fuego lento con cebolla, ajo y una mezcla de especias como comino, pimentón y hojuelas de chile, lo que le da una fragancia y profundidad únicas. En esta versión clásica, se agregan pimientos dulces para añadir textura y dulzura, y se termina con queso feta desmenuzado que aporta un contraste cremoso y ácido. Sírvelo con pan crujiente o pita para aprovechar toda la salsa. El shakshuka se prepara fácilmente en una sola sartén, lo que facilita la limpieza. Además, es muy versátil, puedes agregar tus propias hierbas o más verduras si lo deseas.