El falafel es un plato clásico de Oriente Medio hecho de garbanzos molidos, hierbas y especias, normalmente frito hasta dorar. Esta receta ofrece una versión más saludable de la tradicional, horneando el falafel para lograr una textura crujiente por fuera y tierna por dentro, sin necesidad de aceite en exceso. Los garbanzos se sazonan con comino, cilantro, ajo y perejil fresco, aportando un aroma fragante y un sabor vibrante. Servidos con una cremosa salsa tahini casera, estos falafel al horno son perfectos como aperitivo, snack o plato principal, especialmente si se acompañan con pan pita y vegetales frescos. Es un plato completamente vegetal, ideal para vegetarianos y veganos, rico en proteínas, fibra y nutrientes esenciales. Ya sea para una reunión o una cena entre semana, la combinación de falafel crujiente y salsa tahini sorprenderá y deleitará a todos en la mesa.