Las chuletas de coliflor asadas con glaseado de miso aportan un giro sofisticado a una verdura humilde, convirtiéndola en un plato principal sabroso o una guarnición contundente. La coliflor se corta en gruesas chuletas y se pincela generosamente con un glaseado de miso salado y ligeramente dulce que se carameliza perfectamente al asarse, proporcionando una explosión de sabor umami. Las semillas de sésamo tostadas aportan un toque crujiente y los cebollinos frescos dan color y frescura. Puedes servir estas chuletas acompañadas de arroz o sobre una cama de hojas verdes para una comida saludable y saciante, o cortarlas en pedazos más pequeños como aperitivo. Este plato es apto para veganos y libre de gluten si se utiliza tamari. Los sabores intensos del miso, jengibre y ajo logran un plato ideal como entrante vegetal o guarnición sustanciosa junto a proteínas a la parrilla o tazones de cereales.